Este bellísimo paisaje natural cubano, se encuentra ubicado en la provincia local de Matanzas, ocupando una superficie de casi 1.000 hectáreas, en las que destaca sobre todo la exótica flora y fauna que allí puede distinguirse, además claro, de los restos arqueológicos que dominan la región, y de la especie vegetal endémica denominada “melocactus matanzanus león”.

Uno de los grandes atractivos de este sitio es, sin dudas, la gran cantidad de espectacular paisajes que se forman en su interior, especialmente a partir de los márgenes de los ríos que allí se encuentran, el Yumurí y el Bacunayagua, los cuales desembocan en la costa septentrional del territorio matancero.

En cuanto al nombre del valle, la leyenda indica que en el lugar existía antiguamente una población india, en la cual había una princesa, quien lastimosamente cayó desde una de las colinas del Valles hasta el fondo del mar. Durante su caída, aparentemente habría gritado “Yu Murí” (Yo Morí), inmortalizando de esta manera no sólo su historia sino también el nombre del lugar.

En cuanto a las construcciones que allí pueden verse, destaca el llamado “Mirador de Monserrate”, un antiguo muro que circunda la elevación, y que es denominado así ya que lo erigieron inmigrantes catalanes en honor a esa advocación de la Virgen.